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Machado y la Castilla hosca

Tiempo de lectura: 4min

Carmen Abril Martín

Ideas preconcebidas

Machado amaba Castilla, eso lo sabemos todos; lo hemos oído mil veces y lo hemos estudiado en el colegio. Se tiende a imaginar por ello “Campos de Castilla” -y en general, el homenaje a Castilla en la obra de Machado- como un bucólico canto de amor dulce y romántico a esta tierra. 

Y en realidad no es así. Cuando uno se acerca un poco al trabajo de Machado, se da cuenta pronto de la versión pesimista; enamorada, pero al mismo tiempo crítica; que hay también en su mirada. Una observación -más que una exaltación- de su realidad más mísera y  negra, la de los campos de trigo eternos y los sombríos campesinos quemados por el sol. La Castilla pobre, antaño gloriosa y ahora ruinosa. La Castilla que pintara Zuloaga y la que Unamuno describiera como  “enjuta y despellejada”, ruinosa y espiritual. La Castilla supersticiosa y antigua; patética y al tiempo altiva. La que fascinó a Azorín; la misma que plasmara también García Rodero, décadas después. 

La sorpresa

“Castilla miserable, ayer dominadora,

envuelta en sus harapos, desprecia cuanto ignora”  

Cuando uno abre “Campos de Castilla” por primera vez esperando encontrarse poemas bucólicos de amor encantado y se encuentra una sentencia tan dura, puede pensar que Machado quizá no amaba tanto Castilla. Yo creo, sin embargo, que este verso no es satírico, sino más bien un lamento, un suspiro. Como cuando uno de tus mejores amigos está metido en una mala dinámica, del tipo que sea, y lo ves con resignación.

Plaza-de-las-Ventas 1907
Solana
Solana

Tiempos mejores

Castilla fue capital del reino precisamente en los años de mayor prosperidad de éste, eso también lo sabemos todos. Teníamos lana y trigo, que eran el oro de la época y, de pronto, también oro de verdad, traído en barcos. No dominábamos sólo la península, sino que se podría decir (aunque de forma en realidad bastante exagerada) que dominábamos Occidente. 

También se sabe, y en tiempos de Machado era ya una realidad, que Castilla se ha ido convirtiendo, por contra, en una de las comunidades más pobres del país, más descuidadas por el gobierno central, peor gestionadas internamente. Castilla ha quedado relegada a la condición de comunidad sin rostro y sin nombre, un sitio de paso, basado en una agricultura monótona, que es improductiva en sí misma y vive de las limosnas nacionales y europeas.

Zubiaurre
Zubiaurre

Claroscuros

Castilla se ha ido convirtiendo inexorablemente en el amigo grandilocuente y venido a menos del grupo. El amigo que, antaño  orgulloso y maniroto, ahora debe aceptar préstamos y donaciones, y quien, al tragarse en este proceso su orgullo, se envenena cada vez más. Castilla es ahora -en muchos aspectos y en muchas zonas- una tierra “vacía”, dura y seca, en la que -en muchos casos- la gente, sencillamente no quiere que venga nadie a tocarles los huevos   es hostil con los foráneos, porque no tiene quizá, ánimo para otra cosa.

 

Machado amaba Castilla, eso lo sabemos todos, pero lo hacía de  verdad y por entero y cuando uno ama así no se deshace en halagos impecables y algodonosos con el objeto de su amor: lo contempla, lo comprende, lo analiza (lo admira, acaso). Y Castilla tiene mucho que observar, que analizar, mucho claroscuro y ciertas sombras, además de todo una luz radiante que admirar perplejos.

El 98ismo

De eso iba un poco, al fin y al cabo, la corriente del momento, el 98ismo:  un grupo de intelectuales y artistas en busca de la identidad española (en crisis por la pérdida de Cuba),  que encontraba  en Castilla su quintaesencia: la de la gloria perdida y la decadencia, la de la espiritualidad  y el orgullo a pesar de la miseria. En aquellos años, se puede decir que Castilla se puso de moda como símbolo del (maltrecho) espíritu español.

Los 98istas, al tomar a la Castilla moribunda por musa, la convirtieron el símbolo de la Historia de todo un pueblo, un pueblo venido a menos pero resistente, duro (la dureza, el último bastión cuando solo quedan las migas).

“Hay en Castilla una conmovedora melancolía. Las cosas adquieren aquí un vigor extraordinario. Una figura en pie en aquella planicie toma las proporciones de un coloso” que decía Sorolla.

En pintura, esto se tradujo en la obra de Zuloaga, de Solana, de Regoyos, de Zubiaurre…oscurantismo y pasión: la España negra, reconcentrada en Castilla.

Zuloaga
Zuloaga

¿Romantización u bservación realista?

Se puede decir (como se dice ahora tanto) que los 98istas romantizaban Castilla, y quizá sea verdad, pero yo creo que los 98istas, y sobretodo Machado admiraban de verdad la combinación casi mágica que aquí se dá entre paisaje, hombre y espiritualidad y observaban su miseria altiva con un cariño, más que condescendiente, conmovido.

¡Soria fría, Soria pura,

cabeza de Extremadura,

con su castillo guerrero

arruinado, sobre el Duero;

con sus murallas roídas

y sus casas denegridas!

¡Muerta ciudad de señores

soldados o cazadores;

de portales con escudos

de cien linajes hidalgos,

y de famélicos galgos,

de galgos flacos y agudos,

que pululan

por las sórdidas callejas,

y a la medianoche ululan,

cuando graznan las cornejas!

¡Soria fría! La campana

de la Audiencia da la una.

Soria, ciudad castellana

¡tan bella! bajo la luna.

Brotes verdes en campo amarillo

Regoyos (Castillo de la Mota)
Regoyos

Por suerte, actualmente existen muchas Castillas y ya estamos renovando (poco a poco) ese espíritu altanero y desapegado. En muchos pueblos Castilla es hoy un lugar dinámico y ansioso de progreso y vida, pero hay que admitir que aún queda mucho por hacer.

No hay estudios recientes sobre la percepción de los jóvenes castellanos de su comunidad, y si estás leyendo esto seguramente sí te guste Castilla, pero el desarraigo es una sensación que flota en el aire, que se siente en las calles, se intuye en los bares, está ahí; o, mejor dicho; lo que se siente y se intuye es su ausencia: No hay en Castilla un auto-cariño regionalista como el de Galicia, Asturias, o incluso Extremadura. Hasta en Cantabria, que hace tres días días era Castilla, tienen ese lema tan bonito de “Cantabria infinita”. Aquí no. Aún estamos como avergonzados, como apáticos; somos -o venimos siendo- huraños con nuestro propio hogar, y eso no tiene ningún sentido.

Atavismos

La Castilla actual arrastra los hábitos y atavismos de la Castilla noventayochista y sigue haciendo un poco vigentes, reconozcámoslo, esos versos tan duros de Machado:

“Castilla miserable, ayer dominadora,

envuelta en sus harapos, desprecia cuanto ignora”  

Y lo peor de todo es que en esta cerrazón, la Castilla dura y áspera, más que ignorar y despreciar a los foráneos, se ignora y desprecia a sí misma. 

 

Castilla, amiga, date cuenta -parecía decir Machado en este poema-, deja de ignorarte a ti misma, valórate; es el mejor modo de que los demás te valoren también, es tu única opción de supervivencia. 

Tampoco estamos tan mal. Algunas nos hemos puesto, al menos, en camino.

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Solana
@miriapa9

14 comentarios en «Machado y la Castilla hosca»

  1. .m.antonia martin queipo de llano

    Escribes mejor que muchos periodistas de renombre.
    Envia tus articulos a Madrid y llegaras lejos.Eres profunda dn tus analis muy bien documentada inteligente en tu relato y amena en el escrito.
    Me ha encantado.
    Te envio un poemita de Machado que me encanta y hace gracia a la vez:
    El Español bosteza..
    Tendra hambre?
    Tendra frio?
    Tendra el estomago vacio…..
    Él vacio es mas bien
    EN SU CABEZA.
    Gracias a Dios la tuya esta llena de ideas…no dejes de emprender¡¡¡¡
    Bien por mi sobrina guapa y lista….

  2. Un ejemplo muy castellano «envia tus articulos a Madrid»… de lo que escribes. Siente que en castilla no se puede llegar lejos.

    La nueva generación tenéis toda una vida por delante para demostrar lo lejos que se puede llegar desde cualquier rincón frio y seco de Castilla.

  3. Muy buen artículo y muy buen argumento sobre el estado actual de Castilla como region y nación. Comparto totalmente tu perspefctiva, el camino hacia una mejora en las condiciones socioeconómicas de Castilla está ligado con su identidad. ¡Bien escrito, espero leer más articulos tuyos!

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