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Portada LPR

Make Castilla Cool Again: Historia de un súper ventas inesperado

Tiempo de lectura: 2 min

Texto: Carmen Abril

Fotos: Sofía Fernandez y Carmen Abril

La navidad de 2022, después de casi dos años de andadura editorial y festiva, en La Perdiz Roja Magazine decidimos llevar a cabo por fin una de nuestras ideas primigenias: sacar a la venta una camiseta-lema. Decir que lo decidimos suena a que fue algo reposado y meditado. Lo cierto es que, como casi todo lo que hacemos, después de posponerlo mil veces por falta de tiempo, un día, en un arranque de desesperación, dijimos “se acabó, sale ya”. 

Con la idea del lema en la cabeza (estaba ahí antes que la propia revista), acudimos a Miguel Seisdedos, eterno diseñador y rediseñador de la identidad de LPR. Miguel trabaja como los ángeles siempre, pero cuando se trata de cosas de La perdiz roja está especialmente tocado por la gracia, la verdad. En este caso la cosa fue especialmente fluida. En una mañana de intercambio de ideas lo teníamos. El diseño estaba, pum, tal como lo conocéis (en la portada del artículo tenéis un boceto del proceso desgranado).

Lo subimos a redes sociales el mismísimo día de Navidad (somos una gente que no conoce el concepto de vacación) y alucinamos con el feedback. Lo que no sabíamos es que todavía nos quedaba muchísimo por alucinar. No hemos parado de hacerlo hasta hoy.

La locura

Lo que pasó con la camiseta en los meses posteriores es tan fuerte que ni yo, que soy una megalómana y una optimista y me empeñé en que encargásemos como mínimo 100 de golpe, puedo decir que me lo esperase. Por supuesto, esas 100 fueron las primeras de muchísimas más, pero la cantidad es una de las cosas menos importantes de esta historia.

 

En los meses siguientes, miles (¡literalmente miles!) de jóvenes castellanxs se han acercado al proyecto gracias a la camiseta. Lo han hecho suyo, llevándose su lema a la espalda, y lo que es más, lo han hecho del común, llevándolo por ahí. Y, más allá de llevarlo por ahí, lo realmente fuerte es que muchxs lo habéis abanderado.

 

De manera espontánea y tácita, un número sencillamente desorbitado de chavalxs castellanxs ha decidido ponerse la camiseta en las ocasiones más especiales; en festivales, en actuaciones, en entrevistas, en viajes, para pinchar, para rodar, para salir de fiesta, para dar clase, para enseñar Castilla, para enseñarla muy lejos de Castilla…la camiseta ha estado en Indonesia, en Kenia, en la India…ha llegado mucho más lejos de lo que esperábamos y mucho más lejos de lo que han llegado nuestros pequeños cuerpos de editoras amateur.

 

Se ha establecido así, de manera totalmente orgánica, que la camiseta no es una camiseta, sino una declaración de intenciones, una manera de contribuir a un movimiento, de representar un sentimiento. Se me suben un poco las lágrimas a los ojos cuando escribo esto. Abanderar, el propio verbo lo dice. Habéis usado la camiseta como bandera de Castilla. Y no de Castilla en plan político-territorial, de Castilla en plan sentimiento puro, Castilla en plan uvas de parra al sol de septiembre en el patio del abuelo. En plan pincho de oreja y clarete. En plan fiestas de pueblo hasta que el cuerpo diga basta. Y bueno, cada unx sabe en qué plan. 

Castellanismo en forma de camiseta de LPR

Lo más bonito de toda esta historia es eso. Que la camiseta  se ha viralizado ella solita, sin promo, por el sentimiento, por la pura idea ilusionante de una Castilla cada día más guay. La cosa se ha extendido como la pólvora a través del boca a boca y ha traspasado fronteras y ha llenado festivales y ha vuelto loca a la chavalería castellana por la idea. 

El diseño es genial (es absolutamente genial), pero no es el diseño. 

El lema es genial (ha tenido muchos replicantes y también muchos detractores), pero no es el lema .  

Es la idea. Si la cosa ha ido sola y rodada con la camiseta es porque, verdadera y efectivamente, la juventud castellana quiere aupar Castilla. Reivindicarla, reverdecerla, darle un chute de vida y de salseo. Y esto nos hace tanta ilusión como para llorar y nos sorprende para bien. Recordad que el proyecto surgió construido sobre la idea de que la juventud castellana renegaba de su tierra, no sentía apego ni arraigo hacia ella, y, en el proceso, se estaba perdiendo un mundo. Bueno, pues parece que sí había un sentimiento identitario castellano potente, solo que ahora, además de existir, se puede ver. En forma de camiseta de LPR. Nunca hubiéramos imaginado convertirnos en eso, la verdad y nos sentimos abrumadas de tanto agradecimiento, aunque para nada lo hayáis hecho por nosotras (excepto los típicos amigos que la han comprado para apoyar y la usan como pijama, os queremos también), que desde luego es lo mejor de todo. Lo habéis hecho por la idea. Por Castilla. Aún así, jolines, macho: Muchas gracias.

 

Este artículo no era para hablar sobre el origen de la camiseta (eso se contó ya aquí, esa Navidad), ni para narrar la revolución que supuso después, el éxito rotundo, el recorrido loquísimo del mensaje (aunque no hemos podido evitar narrarlo un poco también)

 

Era para daros las gracias.ha

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Y + GRACIAS
(resistimos)

Queremos agradeceros un poco en especial a todxs lxs que habéis sufrido una incidencia en la entrega y habéis tenido paciencia con nosotras (Correos es una empresa espantosa y nosotras sólo unas pequeñas humanas), a todxs lxs que nos pasáis foto guapísimxs con ella y gracias a la vida en general, por habernos puesto aquí y habernos hecho este regalo sorpresa en forma de éxito y motivación. Está siendo chulísimo.

También queremos agradecer a nuestro proveedor Carlos (Cavern Studio) que es un artista y lucha cada día por soportar la presión de nuestra demanda y tener vuestras camis a tiempo. Os recordamos que se serigrafían una a una en su taller. También se empaquetan y se envían una por una, todas las semanas, desde el salón de una de nosotras y a un ritmo frenético (un día queremos grabar a cámara rápida todo el proceso de una tarde de envíos, para que flipéis).

Podríamos derivar toda la gestión de la producción y distribución de camis a una empresa externa. Un seguidor muy amable nos lo sugirió un día que nos quejábamos por la presión del público y las incidencias con Correos 

“- Pero ¿podemos mantener nuestro proveedor?” 

+No creo, claro, lo hacen todo ellos, tu solo tienes que enviarles el diseño.

– Entonces no.” 

No tendría sentido. Nuestro proyecto se basa en lo slow, en lo sostenible, en lo cercano…en las cosas de verdad, hechas aquí. Y ojo, que sonaba tentador. Siempre es más fácil hacer las cosas mal, y normalmente, además, sale más rentable. Pero aquí no somos eso. Por eso mismo queremos cambiar un poco las cosas. Seguir usando Correos, que es pública, aunque contratemos un mejor servicio. Que las camisetas en bruto vengan de más cerca (nuestros amigos Portugal) y desde luego seguir con Cavern, aunque eso implique que tenga que ser un poquito más caras. Sabemos que lo vais a entender y apreciar, porque sois lxs mejores. Pero bueno, todo se andará. De momento, venga, otra vez:

GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS  GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS  GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS  GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS GRACIAS

 

Nos vemos por ahí, por los festivales, por las calles, por cualquier puñetero sitio del globo terráqueo, al parecer. Making Castilla cool again. Siempre.