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Todxs lxs santxs en el castillo: Parte 2

Tiempo de lectura: 3 min

Carmen Abril Martín

Fotos de María Morato

...El desfile

La gente que quería concursar se había ido apuntando en el ropero, saraut para lxs becarixs que lo gestionaron todo, y Camino, que es una detallista, se empeñó en que cada uno tuviera la oportunidad de elegir su canción. Este pequeño detalle seguramente tuviera que ver en la desenvoltura de los acontecimientos, aunque probablemente la gente se hubiera motivado igual si solo hubiéramos puesto canto gregoriano o una grabación de una hora de Federico Jimenez Losantos.

Foto de @mariasmorato

Qué manera de servir. 

Es que no, no hay palabras.

Hubo performance colectivas, hubo partos, hubo perreo hasta el frío y húmedo suelo… y, aún así, San Sebastián se fue con todo. Dos modestos azafatos le despojaron de su capa y entonces apareció, torso desnudo y flechas clavadas, sangrando purpurina roja. Desfile de voguing hasta el final de la pasarela de piedra, media vuelta y ¡chas! cintas con la bandera arcoiris brotando por sorpresa de sus muñecas, mientras otro azafato, con disciplina marcial, proyectaba nuevas flechas a su torso ofrecido. Mas voguing entre erótico, altivo y agónico y finalmente, la caída y muerte (no es voggin si el bailarín no termina casi fundiéndose con la línea horizontal del suelo). Literalmente podría haberme quedado afónica para siempre de tanto gritar. Todxs lxs presentes corrimos el verdadero riesgo de quedar completamente ciegxs tras tanto deslumbramiento. Menos mal que tenemos seguro. Eso es lo único que sacamos en claro, además de otra cosa: Todxs lxs santxs en el castillo no es una fiesta, es una performance colectiva.

Cupido
Foto de @mariasmorato

Coincidió semejante despiporre con la actuación de La Deve chacho y de La presidenta, cosa que consideramos un error por nuestra parte y uno de los items a mejorar el año que viene. Nadie debería tener que elegir entre cosas tan buenas, y a mi me da verdadera pena porque me perdí a esas dos pedazo de reinas, pero bueno.

Foto de @mariasmorato

El concierto de Kogor iba después y aquello sí que fue performance. Rap del de antes, a tramos romántico y profundo, a tramos engorile puro, pero siempre lírico. Técnica y actitud, un 10. Respecto al final del concierto y la lluvia de regalos que cayó del cielo no decimos nada. Lo que pasa en el castillo se queda en el castillo.

Foto de @mariasmorato

Para cuando Kogor había terminado, Kush se había hecho con la mazmorra del techno y ya no había vuelta atrás: le seguían Gala y Almudí. Esos sillares de roca nunca habían recogido una tralla tan rotunda y tan seguida. Duros, maravillosxs.

Paréntesis para hablar de lxs tatuadorxs. Desde que los Jackson pusieron un pie del castillo, a eso de la 1 de la tarde, y vieron que había dos tatuadorxs a su disposición, comenzaron a ponerse contentos y nerviosos. Y ellxs, Andrea y Jesús (laflortattoo y sanzmakara), comenzaron a trabajar, y desde ese momento no pudieron parar. 

Foto de @mariasmorato

Pero ni para fumar un piti. En todo momento había cola, de hecho. No sabemos qué os pasa con los tatuajes, pero está claro que os gusta que haya una sección de tinta, así que os la seguiremos dando en futuras ediciones.

El concierto de los Jackson4 no defraudó a nadie. Obviamente no cabían en el escenario (ah, esto no lo hemos dicho, son como 14), pero le dieron al público lo que el público pedía, es decir, gasolina, sangre y fuego. Un dj set de escándalo envolvió el show como los dos panes de un bocadillo envuelven las lonchas de jamón. Los Jackson se disolvían entre el público como pastillas de spidifrén. Cuando subieron, (los que cupieron) y empezaron a cantar, la pista empezó a echar chispas. Me perdí Robacopas por estar resolviendo nosequé asunto de mierda, cosa de la que me arrepiento mucho, pero llegue a Mandaloriano, que fue pogo, y a Dragonas y más morras, que fue pogazo. Piel de gallina sólo de recordarlo.

Foto de @mariasmorato

Dj Garlim tuvo que recoger los pedazos de la hecatombe, pero lo hizo como lo hace todo él, de putos locos. Creo que hablamos de la persona que más le hace falta a Castilla de este planeta. (SPOILER) Hay planes de replicar el castillo en Segovia, y es que si está él, nosotras nos enrolamos en lo que sea. Le acompañaba encima una crew de ensueño, incluída María Morato, una artista de la que vamos a hablar mucho más en el futuro, y quien nos regaló unas fotos de quitar el hipo, que adornan este artículo. Reina.

DJgarlim
Foto de @mariasmorato

Después, ya a eso de las 4, cuando el primer bus se había marchado y todo parecía ir sobre ruedas, ocurrió el problema técnico que me agrió la noche y del que, los que estabais mazmorreando fuerte, ni siquiera os percatasteis. La luz se fue y no había manera de que volviera, saltaban los plomos. Al final se consiguió hacer el apaño, pero se perdieron 3 de los 4 altavoces, por lo que la sesión final, la de Yasser, se escuchó super bajito, que es una cosa que yo no me perdonaré nunca porque era TAN BUENA.

Foto de @mariasmorato

En fin, así tenemos una excusa para volver a traerle al próximo castillo, porque nuestra historia con Yasser es muy bonita. Le conocimos en Observatorio bailando, y ya no nos separamos de él. Cuando en un momento en el camping nos enseñó una sesión suya le dijimos “¿¿tú alguna vez has pinchado en un castillo??” y y estaba hecho. Para acá que se vino, desde Pamplona.

Es guay que Observatorio nos brindara a los Jackson (los conocimos porque Mandaloriano era una de las canciones incluidas en su lista) y a Yasser, así como en su día el Covaleda nos regaló a Kogor. En los festivales que están bien hechos unx está tan agusto que puede preocuparse por tejer redes de amor. Vosotrxs qué, contadnos, ¿habéis conocido alguien increíble entre los muros del castillo?

Os leemos sus mercedes, y una vez más, de verdad que sí, os camelamos mucho. Nos vemos en la próxima.

Garlim castilla
Foto de @mariasmorato